En los Estados Unidos, el jarabe de arce está dividido en dos grados: Grado A y Grado B. El Grado A se divide en tres subgrados: Grado A Ámbar Claro, Grado A Ámbar Intermedio y Grado A Ámbar Oscuro. El Grado B es más oscuro que el Grado A Oscuro. Estos grados corresponden aproximadamente al momento de la temporada en el que se produjo el jarabe. El Grado A Ámbar Claro es un jarabe de temporada temprana, mientras que el Grado B es de temporada tardía. El Grado A típico tiene un sabor más suave y dulce que el Grado B, el cual es utilizado mayoritariamente para cocinar y hornear.
En Norteamérica, el jarabe de arce y sus imitaciones artificiales son los aderezos preferidos para crepes, grofres y tortitas. La producción se concentra en los meses de febrero o marzo, dependiendo de las condiciones climáticas. Para fabricar el jarabe se realizan perforaciones en los troncos de los arces y se insertan unos tubos llamados spiles. Éstos hacen que la savia gotee y quede contenida en baldes o en tuberías plásticas. La savia es inmediatamente trasladada mediante una válvula desde el recipiente contenedor hasta una cacerola de acero inoxidable, donde se la cocina hasta que se forma el jarabe dulce. El jarabe fluye por los deflectores de la cacerola volviéndose gradualmente más espeso, y es automáticamente extraído cuando tiene el espesor adecuado. Durante el proceso de reducción se agrega una pequeña porción de grasa (normalmente manteca) para que la savia no haga tanta espuma al hervir.El proceso es lento, porque la mayor parte del agua tiene que hervir para que se logre la consistencia deseada.
botella de jarabe de arce